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Patologías duales: qué son y cómo se detectan

septiembre 7, 2020 7:47 am Deja tus comentarios

Quizás nunca te habías parado a pensar en que una persona puede sufrir más de una enfermedad al mismo tiempo. Sin embargo, la realidad es que sí, y sucede a menudo.

Es el caso de las patologías duales, en las que un mismo paciente combina un trastorno de tipo mental con un trastorno adictivo a alguna sustancia.

Este tipo de enfermedades pueden resultar peligrosas, ya que una misma persona acumula dos condiciones que pueden provocar que su comportamiento se vea alterado.

Pero no debes preocuparte. Si conoces a alguien que pueda padecer una patología dual y no sabes qué hacer, estás en el lugar indicado. Aquí te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre las patologías duales, cuál es su diagnóstico y cuál es su tratamiento.

enfermedades duales

¿Por qué se producen las patologías duales?

La Sociedad Española de Patología Dual

Actualmente, las patologías duales son un campo de investigación de gran actualidad. Esto se debe a que, hasta hace poco, los tabúes y estigmas sociales evitaban que se pudieran diagnosticar correctamente.

Sin embargo, hoy en día contamos con la Sociedad Española de Patología Dual, que demuestra que estos trastornos dobles son un campo que se debe priorizar por la gravedad que suponen para aquellas personas que los padecen.

Entre sus objetivos se encuentra la investigación, el desarrollo y la innovación en este campo de estudio, así como concienciar a la población sobre la importancia y la gravedad de este tipo de enfermedades dobles.

Los pacientes con patología dual necesitan todo el apoyo que puedan recibir, y asociaciones como esta logran dar visibilidad a un problema que llevaba enterrado durante mucho tiempo mediante la celebración de congresos y seminarios de forma anual.

¿Cuál de las dos patologías aparece antes?

Por norma general, las personas con algún trastorno mental suelen ser más susceptibles y vulnerables, física y socialmente, al consumo y los efectos de ciertas sustancias adictivas.

En estos casos, el círculo se cierra sobre sí mismo, porque los efectos de una sustancia provocan mayores consecuencias en un consumidor con trastorno mental, y por lo tanto recae más fácilmente en el consumo de dichas sustancias.

Sin embargo, también es posible que el diagnóstico de la enfermedad mental aparezca después de la adicción a una sustancia. En ese caso, es realmente difícil determinar qué apareció antes, ya que diagnosticar determinados trastornos no es una tarea fácil.

Sea como sea, el resultado final es una patología dual que se sostiene a sí misma. Este hermetismo hace que tratar a los pacientes sea una tarea mucho más dura, y por ello es importante detectarlo a tiempo para poder actuar con mayor margen de error.

Síntomas de la patología dual: cómo se diagnostica

Debido a la complejidad de esta enfermedad, no es fácil diagnosticarla, ya que las combinaciones de trastorno mental y trastorno de adicción a una sustancia son muchas, muy variadas, y se manifiestan de formas diversas.

Un ejemplo muy claro de la dificultad de realizar este diagnóstico es el cruce de síntomas. Imagina que una persona padece esquizofrenia y toma alguna sustancia estupefaciente que le provoca alucinaciones. ¿Cómo distinguir el origen de los diferentes síntomas?

Por otro lado, se debe tener en cuenta que las adicciones pueden ser también de comportamiento, tales como el sexo o la compra compulsiva. En estos casos, al igual que en las adicciones a drogas legales, tales como el alcohol, el azúcar o el tabaco, el tratamiento puede ser algo más complicado, debido al fácil acceso del paciente al objeto de su adicción. De nuevo, la rapidez en el diagnóstico es imprescindible para poder tratar la enfermedad de la forma debida.

Sin embargo, las patologías duales presentan ciertas tendencias que ayudan a su detección. Un trastorno depresivo suele ir acompañado de una adicción al alcohol o alcoholismo, mientras que las afecciones y trastornos nerviosos suelen coincidir con la adicción al tabaco.

Cuando una persona actúa de manera extraña, presenta niveles extraños de nerviosismo, se vuelve violenta o hace patente que sufre algún trastorno mental grave con sus actos, lo mejor es acudir a un profesional. En cuanto la patología dual esté correctamente diagnosticada y el paciente esté dispuesto a curarse, el resto del camino lo podrá hacer con todo el apoyo que necesita.

El tratamiento de las patologías duales

Pero realizar el diagnóstico es solo el primer paso en el camino.

Una vez has detectado que la persona que conoces puede tener patología dual, has llevado a esa persona ante un profesional, y se le ha diagnosticado dicha enfermedad, queda por delante el proceso de tratamiento.

Hay que tener en cuenta que este proceso es más largo y duro que el tratamiento para una adicción normal. Esto se debe, entre otras cosas, a que la enfermedad juega malas pasadas por partida doble, y el paciente debe ser doblemente fuerte para soportarlo.

Además, la persona que trate a un enfermo de patología dual debe conocer a la perfección tanto el tratamiento para una adicción en particular como el tratamiento para un trastorno mental concreto.

La importancia del apoyo familiar en las patologías duales

A esto se unen otras dificultades, como el habitual apoyo de la familia, que suele haber absorbido el ambiente en el que el paciente se encuentra más cómodo, y puede suponer un impedimento para su cura si no hace caso a los consejos del profesional que le esté tratando.

El primer paso siempre lo debe dar el paciente, ya que si no admite tener un problema, mucho menos podrá curarlo.

Una vez superados todos estos problemas iniciales, que siempre persistirán en cierta medida a lo largo del tratamiento, queda un camino de terapia en el que el terapeuta tendrá que conocer a la perfección la evolución del paciente.

En este sentido, cada patología dual es distinta, ya que la combinación de un trastorno mental y de una adicción pueden ocasionar grandes dificultades a las que el terapeuta se tendrá que enfrentar, y que pueden manifestarse de manera muy distinta.

Un ejemplo muy claro está en aquellas patologías duales que tienen un trastorno mental en el que el paciente se puede intentar refugiar, como la esquizofrenia, el trastorno de personalidad o un trastorno bipolar. Por otro lado, lo mismo sucede con enfermedades mentales como la depresión, que pueden provocar que el paciente se rinda antes de tiempo si no detecta cambios apreciables.

¿Qué puedes hacer tú contra la patología dual?

Como habrás podido comprobar, las patologías duales requieren de un gran sacrificio por parte del paciente y su familia, y de un gran esfuerzo por parte del terapeuta. Son un mal que existe, que no podemos ignorar y contra el que todos debemos luchar y concienciarnos para que menos gente sufra por ello.

Si crees padecer una patología dual de algún tipo, no dudes en pedir ayuda, ya que cuanto antes la encuentres, antes podrás salir de ese círculo vicioso.

Si conoces a alguien que pueda padecerla, debes actuar con responsabilidad y contactar con un profesional. Desde Conciencia2s podemos asesorarte de la mejor manera posible, ya que contamos con expertos que son capaces de dar solución a este problema.

Estamos para ayudar a quien lo necesite, ya que es nuestro trabajo. No lo dudes, apóyate en nosotros y cúrate cuanto antes.

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